Febrero es donde se definen los riesgos del año

Profesional revisando documentación contable durante el cierre contable de febrero

Febrero suele vivirse como un mes de presión. Pendientes que se acumulan, plazos que se acercan y la sensación de que todo debe resolverse rápido para “cerrar y avanzar”. Sin embargo, desde una mirada técnica y profesional, febrero no es solo un mes operativo: es el momento en que se definen muchos de los riesgos que acompañarán a la empresa durante el resto del año.

El cierre contable no cumple únicamente una función administrativa. Es la base sobre la cual se construye la consistencia de la información financiera, la coherencia de los criterios aplicados y la solidez con la que se enfrentará la Operación Renta. Cuando este proceso se aborda de forma apurada, los problemas no desaparecen: se trasladan hacia adelante.

La Operación Renta no parte en abril

Un error frecuente es pensar que las observaciones del Servicio de Impuestos Internos nacen en la declaración misma. En la práctica, la revisión no comienza analizando cifras aisladas, sino evaluando algo mucho más estructural: consistencia, respaldo y coherencia entre los registros contables y la información declarada.

Un cierre con documentación incompleta, criterios poco claros o ajustes de último minuto debilita la defensa técnica frente a cualquier revisión posterior. Por el contrario, un cierre trabajado con método permite anticipar contingencias y avanzar con mayor seguridad.

Errores comunes que generan riesgos futuros

Muchos de los problemas que aparecen durante la Operación Renta tienen un origen claro en febrero. Entre los más habituales se encuentran:

  • Registros sin respaldo suficiente, donde la información existe, pero no está correctamente documentada.
  • Criterios aplicados sin consistencia, que cambian de un período a otro sin justificación técnica clara.
  • Ajustes realizados “a última hora”, que buscan cerrar cifras sin el análisis necesario de su impacto tributario.

Estos errores no siempre se detectan de inmediato, pero suelen transformarse en observaciones, reprocesos y contingencias más adelante. Por eso, la prevención siempre resulta más eficiente, y menos costosa, que la corrección.

Cerrar no es cambiar el mes en el calendario

El cierre contable no termina cuando febrero se acaba. Termina cuando la información está bien respaldada, revisada y defendible. Cerrar no es marcar una fecha: es alcanzar claridad, orden y tranquilidad técnica.

Un cierre bien hecho permite enfrentar fiscalizaciones, revisiones y declaraciones con mayor confianza. Ese es el valor del método y del criterio profesional: reducir la incertidumbre y proteger decisiones futuras.

En AHD entendemos febrero no como un mes para “salir del paso”, sino como una etapa clave de prevención. Porque un buen año no se construye corrigiendo problemas después, sino tomando buenas decisiones a tiempo.

Gonzalo de la Fuente

Gonzalo de la Fuente L.

Socio

Después de graduarme como Contador Auditor en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, continué con estudios en Diplomados en NIIF e hice el Magíster en Gestión con Mención en Finanzas y Contabilidad en la misma universidad, y luego un Diplomado en Impuestos en la Universidad de Chile. Tengo 17 años de experiencia realizando auditorías de estados financieros y asesorías, atendiendo principalmente a clientes de las industrias de servicios y manufactura.

Parte importante de mi carrera la desarrollé en EY, como ejecutivo del área de Mercado Privado. También soy profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad Andrés Bello y Perito Contable acreditado en las cortes de Santiago, San Miguel y Rancagua.

Francisco Hernández

Francisco Hernández R.

Socio

Soy Contador Auditor y Diplomado en Gestión financiera y de empresas de la Universidad de Chile. Llevo más de 25 de años trabajando en auditorías y asesorías financieras, lo que me ha permitido ganar una vasta experiencia apoyando, acompañando y solucionando los problemas de mis clientes.

Antes de embarcarme en el desafío de formar AHD, fui ejecutivo en EY, donde tuve la responsabilidad de dirigir auditorías a empresas nacionales y extranjeras y de diversas industrias.

Gonzalo Aballay A.

Socio

Comencé mi camino como Contador Auditor y posteriormente realicé un Magíster en Gestión con Mención en Finanzas y Contabilidad en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, hace ya 21 años. Hasta ahora ha sido un recorrido muy valioso y con mucho aprendizaje. En este recorrido he realizado auditorías y asesorías a clientes de diversos tamaños e industrias, lo que me ha permitido ir conociendo los distintos entornos y desafíos que enfrentan las empresas.

Desarrolle mi carrera profesional por casi 15 años como ejecutivo en EY hasta fundar AHD donde actualmente actúo como socio líder de la firma.

Manuel Escobar

Manuel Escobar B.

Socio

Soy Contador Auditor y Magíster en Gestión con mención en finanzas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con más de 18 años de experiencia en donde he participado en auditorías y asesorías tributarias a prestigiosas empresas e instituciones de diversos rubros, tanto nacionales como internacionales.

Junto con la consultoría, dedico parte de mi tiempo a la academia, como profesor en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y otras instituciones de educación superior.